Una cocina sucia se convierte en un foco de infecciones y malos olores, llegando a afectar a toda la casa. Dentro de la cocina uno de los elementos más visibles y que más uso tiene es la vitrocerámica. Por esa razón, tener la vitrocerámica limpia es una forma de tener la cocina impecable, sin infecciones. Es importante tener todas las estancias de la casa limpias para vivir en un entorno saludable, aunque como bien decimos la cocina al igual que el baño es una de las más importantes. Puede que te falte tiempo para estas labores y sería recomendable contratar a empresas de limpieza de casas particulares para mantener la casa limpia y libre de parásitos. 

Pasos para limpiar la vitrocerámica

  1. Lo primero y fundamental es asegurar que la plaga está fría y apagada.  La posible suciedad que pueda tener sale mejor si está fría.  Se tiene que comprobar que no esté la luz encendida y colocar la mano por encima, sin tocar, para ver su temperatura.  
  2. Se empieza con una limpieza superficial. Se puede hacer tanto con una bayeta o un papel de cocina. Se tienen que retirar los restos de alimentos y además, ayuda a reblandecer y localizar las manchas más complicadas.
  3. Una vez realizado el paso anterior, se debe usar el producto específico para la vitro para quitar las manchas localizadas.
  4. Usar la bayeta o estropajo para extender el producto y dejar actuar. No hay que utilizar nada de aluminio, ya que puede rayar la superficie.
  5. Se retira con una bayeta húmeda y se seca.
  6. Si la vitrocerámica se encontrará muy sucia y no funcionará con el proceso explicado, se debe usar la rasqueta para quitar las manchas. Solo eso, el resto de cosas podrán estropear y arañar la superficie (cuchillos o estropajos de aluminio).  Se debe usar cogiéndolo en un ángulo de 30º en relación con la vitro. Se debe acabar pasando una bayeta.

 Trucos caseros para limpiar la  vitrocerámica

Una forma de limpiar la vitrocerámica de forma casera es utilizando ingredientes comunes que se encuentran en casi todos los hogares. Por ejemplo, la pasta de dientes es un excelente limpiador para eliminar manchas difíciles. Simplemente aplica una pequeña cantidad sobre la mancha, frota con un paño húmedo y luego retira con agua.

Otra opción es mezclar vinagre y agua en partes iguales en un pulverizador y rociar la superficie de la vitrocerámica. Deja actuar unos minutos y luego limpia con un paño para eliminar la suciedad y las manchas. También puedes hacer una mezcla de bicarbonato de sodio con unas cucharaditas de agua, formando una pasta que puedes aplicar sobre la superficie y frotar suavemente para eliminar la suciedad incrustada. 

La limpieza se debe realizar siempre con productos que sean específicos para su mantenimiento. Los productos no deben usarse de forma diaria pero sí es recomendable usar cuando esté muy sucia. La razón es que el cristal es muy delicado y hay químicos que pueden hacer que pierda el brillo.  A pesar de ello, te recomendamos una serie de productos, que se tienen en casa y te puede ayudar en la labor de limpiarla:

  • Limón. Gracias a la acidez del limón favorece a quitar las manchas. Se echan unas gotas, se deja actuar y se limpia. 
  • Vinagre/ bicarbonato. El vinagre es un gran aliado en la limpieza en general. Se echan unas gotas en una bayeta suave para luego pasarlo por la superficie. Si la mancha está muy complicada se puede mezclar con bicarbonato. 
  • Hielo. Para quitar las manchas más complicadas se puede frotar un hielo durante aproximadamente un minuto. Luego se pasa la rasqueta y la mancha desaparecerá. 

Cómo evitar que se ensucie en exceso.

Para evitar que se ensucie en exceso la vitrocerámica, es importante tomar medidas preventivas y tener en cuenta algunas recomendaciones.

En primer lugar, es importante limpiar regularmente la superficie con un paño suave y húmedo, evitando el uso de productos abrasivos que puedan rayarla. También es recomendable utilizar utensilios de cocina adecuados, como cazuelas y sartenes con fondo liso, para evitar rayones y manchas más difíciles de limpiar. En caso de que se queme algo en la vitrocerámica, se recomienda usar un producto de limpieza específico para este tipo de superficies y un utensilio suave para raspar.

Es importante evitar el uso de movimientos circulares al limpiar, ya que podría extender las manchas. En resumen, mantener limpia una vitrocerámica requiere de cuidado y el uso adecuado de utensilios y productos de limpieza, manteniendo así este electrodoméstico en óptimas condiciones.

Por último, ofrecemos una serie de consejos para asegurar que la vitro se ensucie lo menos posible:

  • Vigilar la comida mientras se hace, de esta forma se evita manchas indeseadas. Además, al estar atento, se puede actuar rápido y limpiarlo con papel o una bayeta. 
  • Usar tapas, así se evitan las salpicaduras.
  • No arrastrar las sartenes o cazuelas.
  • No usar la vitrocerámica como una extensión de la encimera. Se evita no solo que no ensucie si no que no se raye.